Tal como estaba planificado, el viernes 1 de abril tuvimos el primer encuentro de trabajo con quienes decidieron participar: estudiantes de las carreras de Seguridad Ciudadana y de Educación de esa universidad. Luego de las presentaciones, los estudiantes reflexionaron y compartieron con qué intereses y expectativas llegaban al seminario.
Consideramos este espacio institucional como una muy enriquecedora oportunidad para continuar y profundizar la formación de mediadores culturales orientados a promover la participación de actores territoriales en el diseño y la planificación de acciones institucionales y/o comunitarias que pongan en juego las nociones de cuidado y protección de uno mismo y de los semejantes, así como las de corresponsabilidad, coproducción y cogestión de la seguridad ciudadana como principios fundamentales de nuevos modos de pensar y hacer la convivencia pacífica y el bienestar entre ciudadanos.
La muy interesante diversidad de biografías, recorridos formativos y experiencias laborales que tienen las y los estudiantes que han decidido cursar el seminario, nos llevan a suponer -con buenos fundamentos- que, en los sucesivos encuentros de trabajo, iremos consolidando una comunidad de aprendizaje dedicada a producir conocimiento sobre buenas prácticas para generar, en cada territorio, comunidades constructoras de convivencia con confianza y bienestar.
